El otro día en clase tuvimos una charla sobre unos dueños de gimnasio que utilizan el marketing de una forma muy efectiva. El gimnasio era Estudio Training, en Bilbao, y analizamos cómo trabajan su marca y qué consiguen gracias a ello.
Lo que más me llamó la atención es que no se limitan a “tener un gimnasio”. Han sabido diferenciarse y comunicar muy bien lo que ofrecen.
Por ejemplo, no venden solo entrenamientos, sino una experiencia más personalizada. Trabajan con grupos reducidos, ofrecen clases de prueba y ponen muchas facilidades para que la gente se anime a empezar. Eso elimina el miedo típico de apuntarte a un gimnasio y no saber si te va a gustar.
También cuidan mucho su imagen y su comunicación. Desde su web hasta la forma en la que explican sus servicios, todo está pensado para que el cliente entienda qué hacen y por qué es diferente a un gimnasio tradicional.




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